Hacía tiempo que vi este vídeo y la verdad es que me sorprendió. Este nuevo concepto del graffiti es realmente curioso. No deja de ser un juego de luces pero no por ello nos deja de sorprender.
Esta idea procede de los chicos de Graffitti Research Lab, grupo que se dedica a el desarrollo del arte urbano desde otro punto de vista (más tecnológico). Estos chicos han conseguido realizar graffitis del tamaño de un edificio que se pueden borrar en un abrir y cerrar de ojos. Para ello han utilizado un código abierto en lenguaje C++, un ordenador portátil, un láser de 60 milivatios, un proyector DLP de 5.000 lumens y una cámara de astronomía, que no tengo ni la menor idea de que es cada cosa, pero el caso es que les funciona
Pues nada, a disfrutar con el resultado que la verdad que es muy vistoso y bonito.







