BARULLO
ROJA CLARIDAD
Texto Javier Martínez
Segundo disco de estudio para los bilbainos BARULLO.
Sangre Roja se antoja el impulso definitivo
de una banda comprometida con su tiempo.
Buen sonido, buenas canciones, buenas intenciones y,
también, las cosas muy claras. Con un marcado color rojo.
Pero claras al fin y al cabo.
Ha llegado la hora de dar el salto definitivo para la banda bilbaina Barullo. Cuatro años después de su debut discográfico,la nueva transfusión se llama Sangre Roja (Santo Grial Records) y viene cargada de doce dosis de punk-rock melódico, como ellos mismos lo definen y es, en definitiva, lo que encuentras del primer al último minuto, ”El punk-rock es lo que sabemos hacer,por eso quizá hay menos de otros ambientes. Hacemos lo que nos sale. Nos sale la musica, las letras y lo trabajamos en el local,pero sin investigar mucho” , señala Gontzal, bateria y uno de los fundadores de la banda junto a Borja ‘Mono’ , encargado de las guitarras y cantar el inconformismo que se desprende de la temática de sus canciones.
“Tenemos la rabia metida en el cuerpo y nos gusta soltarla en forma de letras, aunque hay cosas personales como ‘Sueño Kambiado’o ‘Hasta Los Huevos’, está claro que nos gusta cagarnos en todo Cristo. Ahora estamos girando a eso, a hacer los temas un poco más personales, pero siempre nos quedará la rabia, contada de otra forma”. El trio lo completa J.Kastro que entró en la formación tras la primera de las dos maquetas grabadas.
El urbanismo salvaje (‘La Progresión Del Hombre’), la clase política (‘Diputados y Senadores’), el capitalismo atroz (‘No Kreo En Nada’),el mercado musical (‘Ese Veneno’) o el dia a dia (‘Soziedad’) son algunas de las dianas a donde Barullo apuntan en un disco que sorprende gratamente por su buen sonido. Aunque Gontzal reconoce que eso fué algo que les trajo de cabeza durante todo el proceso de grabación y en la posterior mezcla:
“Grabamos en Tala Estudios y no tuvimos problemas, lo hicimos a dias sueltos en cinco meses, pero no quedaba como queriamos. No nos gustó nada como quedaban las guitarras, y por eso esas partes se grabaron en casa del ‘Mono’. Se lo curró, le sacó mejor sonido y al final lo mezcló él y ha quedado de puta madre.Todavia estabamos rayados con eso. Le das tantas vueltas que pierdes la perspectiva”.
En cualquier caso, ha quedado en evidencia que el resultado ha sido satisfactorio tanto para la banda como para sus seguidores,cada vez mayores. ‘‘El disco está funcionando bien, dentro de lo que se puede decir a dia de hoy. Los temas los teníamos, pero a la horade ponernos a grabar nos ha costado cuatro años. En los directos tocábamos más de la mitad del disco sin haber grabado los temas, por esola gente los tiene oidos y no ha sido tanta novedad para la gente que ya nos ha visto antes. Aunque somos un poco vagos,habia que grabar ya, más que nada porque la gente pasa un poco si no vas sacando cosas”.
Como grupo comprometido con su tiempo, Barullo no es ajeno a los cambios políticos que se avecinan por Euskadi. ”Que un partidoesté toda la puta vida no es bueno, pero tampoco nos gusta que nos vayan a mandar ahora los ‘peperos’. Asi que lo que espero es que enel tema de la música, que es lo que nos atañe, la cosa cambie a bien, porque es cierto que el PNV a puesto muchas facilidades para que toquemos.Ojalá no metan ahí la mano, que podamos seguir con nuestras fiestas como hasta ahora”.
Hablando de futuro, Barullo tiene claro el camino que quiere seguir, como explica Gontzal: ”Sabemos que es difícil, pero noshemos propuesto la idea de grabar más o menos un disco por año. No creo que salga pero lo vamos a intentar. Tenemos ya cuatro o cinco temasa medias, unos más directos y otros más personales, pero queda mucho por hacer y currar, porque serán más personalesy con más cambios, cositas de reggae y también tralla, como hasta ahora”.
El motivo de apretar el ritmo lo argumenta con contundencia: ‘‘Es una manera de que la gente esté pendiente de ti, porque hoy internetes una forma gratuita muchas veces de que salgan grupos, que se den a conocer, pero asquea un poco porque parece que al final vale todo”.
No es que quieran vivir ajenos a los nuevos tiempos, pero sí que reclaman una mayor valoración al trabajo del músico. ”Que conste que a nosotros internet nos ha ayudado bastante, pero ahora puedes tener veinte discos que te bajas y luego ni siquiera los oyes, no les prestas atención y te parecen más de lo mismo. Los que la gente acaba escuchando todos los dias y valorando de verdad son los que se compran”.






