Whisky, gaitas, castillos, lagos, kilts… los estereotipos persiguen a muchas regiones del mundo, en ocasiones reforzados por la visión superficial que el cine americano ha ofrecido de ellas. En este extremo tendríamos películas como “Brigadoon” (1954), que es una amalgama de topicazos escoceses, y también en cierta medida se podrían citar “Inmortales” (Highlander) o incluso “Braveheart”. Pero desde luego lo que no se le puede negar a estas dos últimas es la belleza de los paisajes elegidos para escenificar las aventuras de ambos protagonistas. Y es de agradecer que el cine nos despierte la curiosidad por visitar paraísos en algunos casos cercanos, dotándolos además de un halo de leyenda, que representa para el cinéfilo un valor añadido en su visita.
Citaremos un par de estos lugares en Escocia que recomiendo vivamente y que pudimos ver en las películas “Carros de fuego” e “Inmortales”. Si elijes como primer destino de tu visita escocesa Edimburgo, a mi modesto entender con buen criterio, no estarás muy lejos del primero de ellos. Si te desplazas en agosto, seguramente será un contraste con el bullicio que te encontrarás durante el Festival de Edimburgo. Miles de personas abarrotan las calles presenciando las evoluciones de actores callejeros, gaiteros y cómicos que hacen las delicias de turistas venidos de todos los rincones del mundo. Puedes ver en este link algunas imágenes que ilustran lo que es la capital cultural escocesa en esos días:
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Edinburgh_Festival
Yo desde luego lo pasé genial allí, pero tan solo fue el comienzo de un gran viaje. Pues mi segunda etapa fue precisamente el plácido y coqueto Saint Andrews, en Fife, que además de ser un pueblo encantador, con una gran historia como atestigua su derruida catedral y su universidad, cuenta con el club de golf más antiguo del mundo y también con la playa que se utilizó en la magnífica película “Carros de fuego” . Al comienzo de la misma, la cámara avanza en un largo travelling siguiendo a los atletas olímpicos británicos que corren sobre la orilla bajo los acordes del genial tema de Vangelis:
No se puede empezar mejor una película… Por cierto, al final se ve en el vídeo el Royal and Ancient Golf Club, el edificio de la izquierda…
El segundo lugar que recomiendo visitar se encuentra en Las Highlands, en la costa oeste escocesa, destino preferido para los amantes de la naturaleza y el whisky de malta. En mi camino hacia la preciosa isla de Skye, y las destilerías Talisker (si no habéis probado este whisky, no sé a qué estáis esperando, sublime…) me encontré con el castillo Eilean Donan, en un paraje precioso. Formaba parte en la película Inmortales del pueblo del cual expulsan a su protagonista Connor ‘The Highlander’ MacLeod:
http://www.lochduichhotel.co.uk/
Se encuentra en el Loch Duich, no muy lejos de Kyle of Lochalsh. Si os dirigís a la isla de Skye merece la pena la visita.
En fin, sirva esta reseña para demostrar que en Escocia existen más castillos que el de Edimburgo y más lagos que el Loch Lomond o el Loch Ness, lugares que para cualquier visitante (como el que suscribe) son de visita obligada, pero que representan tan solo una pequeña parte de lo que puedes encontrar en ese maravilloso y cinematográfico país.



